lunes, 23 de marzo de 2009

Curiosidades sobre la Terapia Sexual...


En las últimas reuniones sociales, el término de Terapeuta Sexual hace que la gente que me rodea se cuestione la misma pregunta: ¿y qué ve un Terapeuta Sexual en consulta? ¿qué problemas sexuales nos podemos encontrar en consulta?
La verdad que me parece divertido esta curiosidad que últimamente se repite en actos en los que me presento y en los que al preguntarme cuál mi formación y profesión surge el término Psicología, Terapia Sexual.
Para todas estas personas, quiero aclararles y detallarles las líneas que continúan:
Lo primero decir que un Terapeuta Sexual no es un Sexólogo y que éste es un profesional con titulación universitaria y amplia formación en prácticas terapéuticas, especialistas en la aplicación de técnicas para ayudar a solucionar problemas, es decir, a contribuir a que las personas que nos visitan resuelvan sus problemas sexuales y logren una vivencia gratificante, plena y satisfactoria de su sexualidad y relaciones interpersonales.
Para ello, se trabaja en un clima profesional distendido, acogedor, personalizado que genere confianza y tranquilidad, en un entorno de absoluta discreción y privacidad.
¿Qué problemas podemos encontrarnos?:
- El deseo sexual (inhibición del deseo, bajo deseo sexual)
- La excitación (dificultades de erección, dificultades de relajación…)
- La Eyaculación (falta de control de la eyaculación…)
- El Orgasmo (anorgasmía, dificultad para obtener el orgasmo)
- Insatisfacción sexual (baja frecuencia, dificultades de satisfacción sexual…)
- Dolor en las relaciones sexuales (coitalgias, vaginismo, hipersensibilidad)
- La identidad sexual (conflictos de género, cambios de “sexo”, homosexualidad, bisexualidad)
- Problemas interpersonales o de pareja (falta de comunicación, desconfianza, distanciamiento, diferencias en la frecuencia del deseo)
- Déficits en información
- Etc.
Los trastornos sexuales se producen en un alto porcentaje de la población- casi la mitad- provocando sufrimiento personal y que, por motivos culturales, se ocultan.
Cuando se produce, lo primero que debemos hacer es descartar que su inicio aparece por algún problema orgánico o funcional, ya que si es así el tratamiento sería realizado por un médico.
La mayor parte de los trastornos sexuales acostumbran a estar provocados por problemas psicológicos o son debidos a factores asociados.
En ocasiones, resulta difícil discernir si los problemas psicológicos que puedan tener una persona o una pareja son la causa de disfunciones sexuales, o si son estas disfunciones las que han provocado los problemas personales o de relación con la pareja. Muchas veces el problema sexual es consecuencia directa de los problemas de relación de una pareja.
En consulta se pondrá en práctica la metodología general de la educación sexual, hablaremos de la masturbación, de las fantasías y sueños sexuales (si ese fuese el problema), de las técnicas y posturas sexuales para problemas específicos, de la elección del compañero, de la etapas y crisis en la vida de una pareja, de las disfunciones sexuales y su tratamiento, de las parafilias, tansexualismo, el abuso sexual.
Para ello, podremos trabajar con diversos enfoques: cognitivo-conductual (mi enfoque), sistémico, psicoanalítico, grupal.
Para esos curiosos que preguntaron en su momento, espero haberles dado respuesta a todas sus preguntas, deseando verles en consulta si se consideran en los perfiles de disfunciones o desviaciones comentados anteriormente

Natalia San Juan
consultansj@terra.es

viernes, 6 de marzo de 2009

CELOS Y RIVALIDAD: CUESTIÓN DE PACIENCIA O DE EDUCACIÓN

Muchos padres se encuentran un problema importante: la rivalidad, violencia, celos entre hermanos.
Rivalidad, la violencia como los celos entre hermanos son manifestaciones son disputas para obtener más cosas, privilegios o incluso más atención de los padres que su /s otro/s hermano/s, pero también son manifestaciones que indican que en la familia hay una crisis por falta de crecimiento emocional.
Esta rivalidad y /o celos puede tomar forma de discusiones continuas, acusaciones mutuas, chincharse, e incluso, pegarse.
Me gustaría comentaros un aspecto que considero importante de conocer: cuando los padres sólo tienen un hijo no suelen ser conscientes que con el segundo no sólo llega un hijo más sino la interacción entre el primero y el segundo, y que pueden surgir problemas.
Los celos es un sentimiento normal hasta los 5 años, edad en la que debe superarse lo que llamamos el complejo de Edipo y se“aprende a querer al hermano" y ayudarlo.
Nos referimos con el nombre de Complejo de Edipo al conflicto emocional que se da en la infancia de todo ser humano de sexo masculino o femenino cuando, por un lado, se siente una atracción sexual inconsciente por la madre (en el caso de los hombres) y por el padre (en el caso de las mujeres), por el otro (simultáneamente), se percibe también un sentimiento de odio (también inconsciente) hacia el padre (por parte de los hombres) ó hacia la madre (por parte de las mujeres).
También es normal que los niños rivalicen, discutan y se peleen. Se están preparando para la vida adulta, pero es muy importante la labor como educadores de los padres, que son quienes deben establecer unos límites para estas discrepancias.
Y para ello, los padres tienen que ayudar al pequeño a que supere los celos y, como en otras situaciones de la educación de nuestros pequeños, esto no es fácil.
Debemos enseñar a nuestros hijos que puede haber diferencias en el trato, enseñándoles que si uno de ellos es más favorecido será porque lo necesita más.
Es un ERROR pensar que se les debe dar por igual (quien no ha pensado, si compro unos zapatos a Pedro se los compro también a Ana para que no tenga celos). Lo que provocará que los hermanos se miren con envidia y consiguiendo que los padres no favorezcan más al pequeño
Es importante educar sin que nuestros hijos estén pegados a la mamá ya que esta forma de educar conllevará una rivalidad por su amor y cariño.
Es importante no darles una educación familiar sobreprotectora. Deberemos ofrecerles una educación que le permitan crecer con una filosofía de ayuda entre hermanos, no de rivales
Pero si existe la rivalidad, ¿cuál será la mejor actitud ante las peleas entre los hermanos?
- debemos mantener ocupados a los pequeños
- desviar su atención cuando sea previsible el inicio de una pelea, riña o rivalidad
- enseñarles cuáles son las reglas de la interacción: pedir permiso para coger las cosas de los hermanos, no pegar, no insultar, etc.
- definir, establecer con claridad las tareas de las que se responsabilizan y rotar en las mismas para que todos colaboren en la misma medida
- no regañar con un pequeño cuando se “queja” de los privilegios que puede tener un hermano. Los niños suelen tener su privilegio según su edad
- enseñarles a dar solución a las peleas, conflictos. Es bueno que los padres actúen como si fueran hijos al que otro niño le quita un juguete, le molesta, y responder de la manera que el hijo debería hacer si es lo que le pasa con su hermano (role – playing)
- no hacer caso de todas las peleas, es decir, si nuestros pequeños empiezan a discutir, dediquemos nuestra atención a otra cosa. No intervenir, que ellos se entiendan entre ellos. Hacerles responsables de que deben encontrar una solución
- reforzarles cuando no regañen
- si debemos intervenir, no debemos tomar partido por ninguno de los bandos, ni buscar un culpable. Deberemos ser firmes y nuestro objetivo será poner fin a la disputa
- utilizar la sobreprotección: que pidan disculpas, que digan cosas agradables, que se cuiden.

Aprovecho estas líneas para invitaros a solicitar información sobre los cursos talleres para padres- Escuela de Padres, donde trataremos diversidad de cursos y talleres para mejorar la educación de los pequeños, tratándose temas como:
- pautas educativas básicas
- alimentación y sueño
- problemas habituales
- el juego: juguetes, internet y tiempo libre
- la escuela: relación con otros y acoso escolar, cómo ayudar a los hijos en los estudios
Dirigidos a Padres, Tutores, etc.
Días: posibilidades de viernes, sábados, domingos
Solicita información: consultansj@terra.es